La consejera de Salud de la Región de Murcia, Isabel Ayala, compareció en el Parlamento local en medio del escándalo por el presunto fraude de prótesis vasculares. Durante su intervención, reiteró que no se han utilizado prótesis caducadas y que la situación ha sido manipulada para fines políticos. El debate estuvo marcado por la tensión, obligando a la presidenta de la Asamblea, Visitación Martínez, a pedir orden continuamente.
Ayala defendió que el presunto fraude fue identificado gracias al trabajo del Servicio de Inspección, señalando que la Consejería es una “víctima” en esta situación. Aseguró que se han implementado mejoras en los controles internos y que se lleva a cabo una auditoría. Sin embargo, reconoció que esta auditoría no se realizó hasta noviembre de 2024.
La consejera aclaró que el escándalo involucra un fraude económico, donde se detectó la adquisición y facturación de material sanitario a precios inflados. A pesar de la gravedad de las acusaciones, enfatizó que no hay evidencia de que los pacientes hayan sufrido daños por la implantación de prótesis caducadas. Sin embargo, una investigación reveló que un stent caducado fue utilizado en un paciente, lo que generó alarmas sobre la seguridad del procedimiento.
Por otra parte, Ayala anunció la creación de un Registro Regional de Prótesis Implantables para mejorar la trazabilidad de estos productos en el sistema de salud. También mencionó que, para 2025, se sumarán más inspectores al Servicio de Inspección Sanitaria con el objetivo de fortalecer el control de los procesos. A su juicio, la oposición está utilizando el caso para desviar la atención de otros temas de corrupción que enfrenta el Partido Socialista.
La comparecencia se dio posteriormente a un altercado en el que inicialmente se había programado para un día anterior, pero fue cancelada en el último momento, lo que generó más críticas por parte de la oposición.
Con información de eldiario.es

