El envejecimiento de la población mexicana y el aumento de enfermedades crónicas han llevado a Abbott a implementar modelos de atención más integrados. Esta estrategia no solo busca fortalecer su papel en la carestía de salud, sino también colaborar en el diagnóstico temprano y el manejo de tratamientos médicos.
Datos clave
- Inversión: 3,500 millones de pesos en nueva planta en Querétaro.
- Proyección: Para 2070, una de cada tres personas tendrá 60 años o más.
- Riesgos: Las enfermedades no transmisibles causan alta carga de morbilidad.
- Historia: Abbott tiene más de 90 años de presencia en México.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica que las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares y la diabetes, representan un desafío significativo en México, lo que requiere enfoques innovadores en la atención médica. Edgar Romero, country manager del negocio de Electrofisiología de Abbott, menciona que están trabajando para anticipar riesgos y facilitar el acceso a la información de salud, lo que permitirá una atención más oportuna para los pacientes.
¿Qué implica la nueva inversión de Abbott?
La reciente inversión de Abbott en Querétaro es parte de una estrategia más amplia que busca mejorar la atención a enfermedades crónicas y fomentar la detección temprana de padecimientos. La planta dedicada a la producción de catéteres de electrofisiología cardiovascular es un componente clave para ofrecer soluciones innovadoras en salud.
Enfrentando el reto del envejecimiento
El reto en el sector salud radica no solo en aumentar la esperanza de vida, sino en asegurar que las personas disfruten de una mejor calidad de vida en sus años adicionales. El avance de la ciencia y la tecnología en el área médica puede desempeñar un papel crucial en este objetivo, acompañando a las personas a lo largo de su vida. “La ciencia tiene el potencial de acompañar a las personas durante toda su vida”, concluyó Romero.
Con información de heraldodemexico.com.mx

