Torreón, Coahuila. - Miguel Ángel Riquelme Solís ha sido nombrado alcalde interino de Torreón tras el fallecimiento de Román Alberto Cepeda González. Esta decisión marca un cambio significativo en la política local y refleja las luchas de poder dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la región.
## Datos clave - Quién: Miguel Ángel Riquelme Solís. - Qué: Asume como alcalde interino. - Dónde: Torreón, Coahuila. - Cuándo: A raíz del fallecimiento de Román Alberto Cepeda. - Contexto: Tensión entre liderazgos priistas locales.
La elección de Riquelme no solo responde a la necesidad de continuidad administrativa, sino que también ha reavivado disputas internas dentro del PRI. Exgobernadores y figuras clave del partido, como Rubén Moreira Valdés y Alejandro Moreno Cárdenas, han expresado su descontento por la elección, prefiriendo a la exsenadora Verónica Martínez García. Esta situación pone de relieve que el partido aún se enfrenta a la influencia de diferentes facciones en sus decisiones.
El regreso de Riquelme a la presidencia municipal es visto como una consolidación del poder del actual gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien parece dirigir la narrativa del partido a nivel estatal. Sin embargo, su gestión pasada no estuvo marcada por logros memorables, generando escepticismo entre los ciudadanos en cuanto a su capacidad para abordar los desafíos actuales.
¿Qué retos enfrenta Riquelme como alcalde interino?
Riquelme deberá enfrentar la expectativa de soluciones en áreas críticas como la seguridad, los servicios públicos y el desarrollo económico. La percepción de su administración previa podría jugar en su contra, y muchos ciudadanos buscan más que retóricas políticas; requieren acción efectiva y resultados tangibles.
¿Cómo influye su nombramiento en el PRI?
El nombramiento de Riquelme no solo afecta el ámbito local. Al poner en juego su escaño en el Senado, se prevén cambios significativos en las estructuras del gobierno de Coahuila. Gabriel Elizondo Pérez, cercanía al gobernador, podría tomar el lugar vacante, alterando la dinámica de poder dentro del partido.
Si Riquelme tiene éxito en ofrecer un gobierno que priorice el bienestar de los torreonenses, podría consolidar su posición como aspirante a la alcaldía en 2027. Sin embargo, una administración centrada en intereses partidistas podría tener consecuencias negativas, al distanciarlo de los problemas reales que enfrentan los ciudadanos. La ciudadanía espera que su regreso no sea solo una maniobra política, sino un verdadero compromiso con el interés público.
Con información de elperiodicodesaltillo.com

