Ciudad de México, CDMX. - La Cámara de Diputados aprobó el 22 de septiembre una reforma que inhabilita a personas con doble nacionalidad para postularse como candidatos a la Presidencia de la República, gubernaturas o Jefaturas de Gobierno en la Ciudad de México. La propuesta recibió 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, y podría implementarse a partir de 2028, año en que se llevarán a cabo elecciones en diversas entidades del país.
La medida ha generado inquietud entre aspirantes a gobernaturas, sobre todo en estados fronterizos como Tamaulipas, donde muchos políticos tienen nacionalidad mexicana y estadounidense. Estos contendientes deberán decidir si renuncian a su ciudadanía estadounidense si desean participar en el próximo proceso electoral. Sin embargo, es poco probable que muchos de ellos accedan a dejar atrás lo que consideran su segunda patria, así como las ventajas económicas y de seguridad que esta ofrece.
Olga Sosa, una de las aspirantes a la gubernatura de Tamaulipas, podría verse beneficiada por esta reforma, ya que algunos de sus potenciales rivales quedarían automáticamente descalificados. No obstante, Sosa no debe confiarse en que será la única opción femenina en la contienda, pues la figura de renuncia a la nacionalidad sigue siendo una posibilidad para aquellos interesados en participar.
Juristas advierten que, aunque la reforma impida a ciertos individuos postularse, no puede limitar el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes. Esto subraya un dilema sobre la constitucionalidad de la medida en cuestión. La reforma podría cambiar las dinámicas políticas, pero la decisión final sobre a quién elegir sigue estando en manos de los votantes.
El Senado deberá ratificar esta reforma, que tiene el potencial de alterar significativamente el panorama electoral en 2028.
Con información de hoytamaulipas.net

