Guadalajara, Jalisco. - Grupos de encapuchados protagonizaron una nueva protesta este sábado en el centro de Guadalajara, donde arremetieron contra el Palacio de Gobierno, desprendiendo una puerta en el proceso. Esta manifestación forma parte de un movimiento que exige mejoras en la calidad del agua que se suministra a los hogares de la ciudad.
A pesar de los esfuerzos por controlar la situación, los encapuchados lanzaron bombas molotov y petardos. Sin embargo, los ciudadanos que marcharon pacíficamente se distanciaron de los grupos más agresivos, buscando mantener el carácter pacífico de la protesta.
El Comité Ejecutivo Estatal de Morena se deslindó de la convocatoria, denunciando el uso indebido de su imagen y logotipos para promover la movilización. Ante los incidentes, el gobierno estatal difundió imágenes de los involucrados en los destrozos e hizo un llamado a la ciudadanía para que los denuncie.
La manifestación refleja un creciente descontento en la población por la situación del agua en Guadalajara, un tema recurrente en las agendas públicas. La respuesta de las autoridades y la actuación de los grupos violentos plantean un reto significativo para el manejo de manifestaciones en la región.
El gobierno y la sociedad civil se encuentran por ahora en un escenario de tensión, donde el diálogo y las acciones próximas serán fundamentales para abordar las demandas ciudadanas.
Con información de razon.com.mx

