Guadalajara, Jalisco. - Durante una megamarcha pacífica contra la privatización del agua, miles de ciudadanos se vieron forzados a replegarse ante la violencia de encapuchados que vandalizaron propiedades. Los hechos se suscitaron el domingo, donde un grupo de alrededor de 20 agresores incendiaron las puertas del Congreso del Estado y causaron daños en el Palacio de Gobierno, además de realizar pintas en el Centro Histórico.
Los participantes, que comenzaron su movilización a las 11:00 horas en el Parque Rojo, decidieron no avanzar hacia su destino al percatarse de la presencia de individuos encapuchados. "¡Fuera, fuera!", gritaron los manifestantes, exigiendo que los violentos se apartaran del contingente. A pesar de la tensión, se reportaron daños sin lesionados graves entre los asistentes.
El gobernador, Pablo Lemus, destacó la importancia de las protestas pacíficas y aseguró que su administración ha implementado una nueva estrategia de seguridad para proteger a los manifestantes. Sin embargo, reconoció que tras la movilización, aproximadamente 300 personas continuaron causando destrozos en la zona, lo cual llevó a la intervención de las fuerzas del orden.
Lemus Navarro informó sobre la detención de cinco individuos que viajaban en una camioneta robada con bidones de gasolina, vinculados al incendio del Congreso y Palacio Judicial. Bajo su gestión, se reafirmó que no existe la intención de privatizar el agua en el estado, buscando en cambio mejorar la infraestructura hídrica.
A raíz de los incidentes, la Embajada de Estados Unidos emitió una alerta de seguridad, aconsejando a sus ciudadanos mantenerse alejados de la zona y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
Con información de razon.com.mx

