Mérida, Yucatán. - La infraestructura eléctrica de la Península de Yucatán enfrenta serios problemas tras el megapagón ocurrido el lunes, que reveló su vulnerabilidad. Ramsés Pech, ingeniero químico y analista energético, alertó sobre la dependencia de la región de un único corredor de energía, específicamente el enlace Escárcega-Ticul.
Pech enfatizó que, a pesar de las explicaciones dadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía, quienes atribuyeron el apagón a posibles actos de vandalismo, no se puede ignorar la fragilidad de la red eléctrica. "Si alguien pudo dañar los aisladores de dos líneas de 400 kV, quiere decir que la red es vulnerable", indicó el especialista.
El ingeniero también subrayó la importancia de investigar si estos actos de vandalismo comienzan a ser comunes en la región, que tradicionalmente ha disfrutado de niveles de seguridad relativamente altos en comparación con otras partes del país. Señaló que el daño a los aisladores podría tener graves consecuencias para el suministro eléctrico.
La necesidad de inversiones en la infraestructura eléctrica es inminente. Pech destacó que la Comisión Nacional de Energía establece tarifas por el uso de la red, lo que podría facilitar el financiamiento para nuevas líneas de transmisión. "Es complicado que solo una línea que esté llegando a la Península ponga en vulnerabilidad a todas las familias", concluyó.
Actualmente, se espera el informe de peritaje de la CFE para determinar la causa exacta del daño a los aisladores y si se utilizó un proyectil para hacerlo.
Con información de yucatan.com.mx

