Mérida, Yucatán. - Greenpeace México hizo un llamado urgente para detener la contaminación ocasionada por las megagranjas porcícolas en Yucatán. La organización advierte sobre un manejo inadecuado de desechos orgánicos, que podría tener consecuencias graves para la salud pública y el medio ambiente en la región.
La particular geografía kárstica de la Península de Yucatán, que conecta directamente la superficie con el sistema de agua subterránea, facilita que los contaminantes se filtren hacia los acuíferos. Estos acuíferos son cruciales para abastecer de agua a numerosas comunidades y alimentar los cenotes de la zona.
Greenpeace enfatiza que la contaminación de estas fuentes de agua dulce pone en riesgo tanto el suministro vital para las poblaciones locales como la integridad de los ecosistemas. Además, afectan en última instancia el bienestar de las futuras generaciones en la región.
Ante este panorama, se han acumulado denuncias por cuestiones ambientales y sociales a lo largo de los años. La organización solicita a la ciudadanía firmar una petición para exigir un alto a la contaminación porcina y ha realizado encuestas para conocer la opinión pública respecto a las regulaciones sobre estas granjas.
Hasta ahora, la situación ha llevado a la movilización de grupos preocupados por el impacto ambiental. Greenpeace continúa promoviendo la conciencia y la participación de la comunidad para contrarrestar la amenaza que las megagranjas representan para Yucatán.
Con información de eluniversal.com.mx

