José Luis García Morales desapareció tras salir de su trabajo en Boca del Río y fue localizado sin vida 19 días después, en medio de investigaciones oficiales. El pasado 1 de septiembre, José Luis García Morales, un oficial con experiencia en seguridad estratégica, salió de su oficina ubicada en la colonia Boca del Río para dirigirse a su domicilio, pero nunca llegó a casa. Tras reportar su desaparición, su vehículo fue hallado días después en una zona rural de Puente Nacional, dejando en evidencia que su paradero era desconocido. La familia, preocupada, participó activamente en la búsqueda, que culminó con el hallazgo trágico: sus restos fueron ubicados en una zona de difícil acceso en el tramo carretero entre Puente Nacional y Paso de Ovejas. Este hecho se produce en un contexto de creciente inseguridad en la zona, especialmente relacionada con el robo de hidrocarburos y actividades ilícitas que afectan también a las instalaciones de Petróleos Mexicanos en la región. García Morales, quien tenía 46 años y había desempeñado funciones en la subestación de Boca del Río, formaba parte del equipo encargado de patrullajes para proteger las instalaciones estratégicas del Estado ante amenazas de delincuencia organizada. La Fiscalía Estatal y la Fiscalía Federal trabajan en la investigación para esclarecer las circunstancias de su muerte, cuyo móvil aún no ha sido confirmado. Su muerte refleja los riesgos existentes en zonas vulnerables y la violencia que enfrentan elementos encargados de preservar la seguridad pública y empresarial en Veracruz. La comunidad y las autoridades elevan su preocupación ante el incremento de incidentes similares, que ponen en jaque la estabilidad y la protección de quienes desempeñan funciones de seguridad en el estado.
