Algunos nuevos alcaldes en Veracruz han pedido reforzar su protección antes de tomar posesión, en medio de incidentes y preocupación por su seguridad. En Veracruz, la llegada de nuevos gobiernos municipales ha levantado alertas sobre la seguridad de las autoridades entrantes. La gobernadora Rocío Nahle García informó que al menos tres o cuatro alcaldes electos han solicitado medidas especiales de protección en vísperas de su ingreso oficial a los cargos, programado para el primer día de enero de 2026. Hasta ahora, estos funcionarios han sido respaldados con el despliegue de vigilancia y presencia policial en sus actos de toma de protesta. La mandataria destacó que en el actual proceso de transición ninguno de los alcaldes en funciones ha requerido protección adicional, lo que evidencia una diferencia en las circunstancias de los nuevos mandatarios y posibles amenazas en su contra. Sin embargo, evitó identificar municipios específicos o detallar las amenazas, limitándose a señalar que uno de los alcaldes electos pertenece a un partido de oposición y otro es del partido en el poder. Recientemente, un incidente de gravedad afectó a un alcalde electo del municipio de Jáltipan. Gildardo Maldonado Guzmán, del partido Movimiento Ciudadano, denunció que su rancho fue atacado con armas de fuego en un hecho ocurrido cerca de la carretera federal que conecta a los municipios de Jáltipan y Acayucan. Como medida de protección, Maldonado Guzmán ya cuenta con escoltas personales asignados por las autoridades estatales. Este caso de violencia refleja los riesgos que enfrentan los futuros funcionarios públicos en la región, donde la inseguridad y amenazas a la integridad de los líderes locales continúan siendo un tema delicado y prioritario para las autoridades estatales y federales.
