Hermosillo, Sonora. - La economía de Sonora tiene el potencial de posicionarse entre las cinco más poderosas de México, dado su amplio inventario de recursos. La entidad posee una ubicación estratégica en la frontera con Estados Unidos y se beneficia de sectores tan diversos como la minería, agricultura, manufactura, industria aeroespacial y energía solar.
A pesar de estas fortalezas, el crecimiento económico no ha sido proporcional al potencial disponible. Durante años, Hermosillo ha consolidado su rol como centro económico y político, pero esto no puede sostener el avance de todo el estado por sí solo. Se requiere de un enfoque policéntrico que impulse a otras regiones como Ciudad Obregón, Nogales y Guaymas-Empalme en sus respectivas vocaciones económicas.
El desarrollo de Cajeme, por ejemplo, no debe limitarse a la producción agrícola del Valle del Yaqui, sino transformarse en un núcleo de agroindustria y biotecnología. Nogales podría diversificarse más allá de las maquiladoras, centrando su crecimiento en dispositivos médicos y electrónica. Guaymas-Empalme también tiene el potencial de convertirse en un eje marítimo-industrial clave para la logística y manufactura.
Además, es fundamental conectar los sectores primario, secundario y terciario para maximizar el valor agregado en la producción. Las oportunidades están presentes, pero proponen una reestructuración en la forma de operar y relacionarse de los diferentes sectores.
El organismo ciudadano "Hermosillo ¿Cómo Vamos?", liderado por Arturo Díaz Monge, y otros grupos trabajan en propuestas para fomentar la competitividad regional, buscando equilibrar el desarrollo y conectividad entre las distintas localidades de Sonora.
Con información de elimparcial.com

