Ciudad de México. - Lorenia Valles fue designada como la candidata de Morena al gobierno de Sonora, en medio de un evento que generó intensas emociones entre los aspirantes que no lograron obtener la nominación. La reacción de Célida López, quien no pudo contener las lágrimas, y la expresión de desánimo de Javier Lamarque marcaron la jornada, opacando el anuncio oficial.
La decisión se hizo pública en un evento en la capital del país, donde Valles, exsenadora con una trayectoria dentro del PRD, se mostró expectante sobre su camino hacia la gubernatura, manifestando su compromiso con la Cuarta Transformación. "No tengo derecho a fallar ni a hacer menos de lo que ya hemos logrado. Nuestra responsabilidad histórica ahora es continuar con el legado de la Cuarta Transformación", afirmó la candidata.
El clima tras el anuncio fue tenso, especialmente para López, quien había anticipado un triunfo en la interna. En ocasiones previas, se había señalado su inadecuado encaje dentro de Morena, generando dudas sobre su capacidad para conectar con las bases del partido. Este resultado ha dejado en un limbo a los perdedores, incluyendo a Froylán Gámez, quien mantiene una actitud más abierta frente a las circunstancias, y a Lamarque, quien ha manifestado su retiro de la política tras concluir su gestión como alcalde de Cajeme.
Mientras tanto, la política sonorense enfrenta también una nueva denuncia penal contra un simpatizante del Partido Sonorense, Cristóbal N, por amenazas dirigidas al dirigente estatal, Alí Camacho. Esto ha incrementado las tensiones en un ámbito político ya de por sí complicado, donde las divisiones internas amenazan con abrir brechas entre fuerzas políticas.
Las reacciones ante la designación de Valles marcan un nuevo capítulo en el proceso electoral de Sonora. Se espera que la dirigencia nacional de Morena evalúe las repercusiones de esta elección interna en los próximos días.
Con información de dossierpolitico.com

