Culiacán, Sinaloa. - Dos funcionarias del gobierno estatal, Eneyda Rocha y Yeraldine Bonilla, dejaron sus cargos en menos de una semana, en un contexto de reacomodos impulsados por Graciela Domínguez. Rocha, quien era presidenta del Sistema DIF Sinaloa y es hija del exgobernador Rubén Rocha Moya, y Bonilla, quien ocupó la Secretaría de Gobierno, reconocieron diferencias con la administración actual.
La salida de Rocha Moya se da luego de que no participó en actividades desde que su padre solicitó licencia el 2 de mayo. Bonilla, por su parte, ha decidido regresar a su cargo como diputada local. En un mensaje publicado el 4 de noviembre, agradeció la oportunidad de haber sido la primera mujer en la Secretaría de Gobierno. Sin embargo, en entrevistas posteriores, admitió que existieron diferencias con la administración de Domínguez, aunque no proporcionó detalles sobre esos desacuerdos.
Ambas renuncias coinciden con el informe de la Auditoría Superior de la Federación presentado el 30 de octubre, que reveló posibles irregularidades en el manejo de recursos públicos en Sinaloa. Aureliano Hernández Palacios, titular de la auditoría, mencionó casos de triangulación y operaciones simuladas en contratos de obra pública posiblemente adjudicados a familiares de funcionarios estatales. Las observaciones son parte de una revisión y no implican directamente a las funcionarias en un acto de responsabilidad.
Graciela Domínguez también ha realizado importantes nombramientos en su gabinete, lo que sugiere una reorganización más amplia. Entre los nuevos funcionarios destacan Maraly Franco, Andrés Villarreal y Elena Rosalía Osuna, quienes ocuparán distintas posiciones clave en la administración estatal. Esto refleja la intención de fortalecer la gestión gubernamental mientras continúan las investigaciones sobre el ejercicio de recursos en la entidad.
Con información de hoytamaulipas.net

