Culiacán, Sinaloa. - Marco Antonio Almanza Avilés, exdirector de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Sinaloa, se entregó voluntariamente a autoridades de Estados Unidos. Este paso refuerza el peso judicial sobre la administración del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, siendo la tercera entrega en menos de tres semanas relacionada con un caso federal que implica a 10 funcionarios vinculados al Cártel de Sinaloa.
Almanza Avilés se presentó ante autoridades estadounidenses, convirtiéndose en parte de un fenómeno creciente donde exfuncionarios eligen entregarse ante el temor de extradición forzada. Su entrega se suma a las de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Alfonso Díaz Vega, ambos exfuncionarios de Sinaloa que ya enfrentan cargos en Nueva York por corrupción y vínculos con el narcotráfico.
El exdirector de la PDI, con más de 31 años de servicio en la policía estatal, está acusado de haber formado parte de un esquema de protección al cártel. Según el Departamento de Justicia de EE.UU., recibiría sobornos significativos a cambio de facilitar el tráfico de drogas, incluyendo fentanilo y metanfetamina. Las consecuencias legales para él podrían ser severas, con la posibilidad de cadena perpetua.
Este caso destaca una conexión profunda entre funcionarios de Sinaloa y el grupo conocido como "Los Chapitos". Se alega que la facción ayudó a Rocha Moya a alcanzar la gubernatura a través de tácticas de intimidación y secuestro. Entre los acusados se encuentran figuras prominentes, lo que apunta a una red extensa de corrupción política que ha facilitado el tráfico de drogas.
El caso de Almanza Avilés no solo subraya la fractura en la estructura de poder de Sinaloa, sino que también refleja el aumento de la presión internacional sobre el cártel y sus aliados políticos. Las siguientes semanas serán cruciales para el desarrollo de esta situación y la potencial extradición de más implicados.
Con información de diariodemorelos.com

