Culiacán, Sinaloa. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo realizó una visita a Sinaloa, donde abordó la situación de violencia en la región y la relación del Estado mexicano con el crimen organizado. Su intervención se dio en un contexto marcado por el reciente secuestro de El Mayo Zambada, que exacerbó la lucha entre facciones del cártel de Sinaloa.
Sheinbaum aprovechó la ocasión para expresar su rechazo a lo que considera una injerencia extranjera en la política nacional, trasladando la responsabilidad de la violencia a factores externos. Durante su discurso, validó una narrativa que apunta a la supuesta manipulación del caso de Zambada por agencias estadounidenses, afirmando que el avión usado en su traslado acabó en un museo del FBI.
La presidenta resaltó que el país ha atravesado condiciones de coexistencia entre el narcotráfico y las autoridades, donde la violencia ha sido administrada por un Estado ausente. Este contexto, sumado a una historia reciente de conflictos violentos, establece que lo ocurrido en la región es parte de un patrón que se ha repetido en los últimos años.
Los comentarios de Sheinbaum también invitaron a reflexionar sobre el futuro político del país, sugiriendo que el voto por su partido, Morena, es un respaldo a la soberanía mexicana. Su defensa de figuras locales involucradas en polémicas legales, como el gobernador Rocha Moya, refuerza un discurso que coloca la seguridad nacional como un tema prioritario.
La reunión en Sinaloa no solamente tuvo implicaciones locales; representa un síntoma de una disputa más amplia en el plano nacional sobre cómo enfrentar la criminalidad y el papel de fuerzas externas. Se espera que las autoridades sigan de cerca el desarrollo de estos eventos, mientras crece la presión social y política para abordar la violencia en el estado.
Con información de quadratin.com.mx

