Mazatlán, Sinaloa. - El exbeisbolista profesional Enrique Quiñones Garzón, reconocido por su paso en los Leones de Yucatán y los Tomateros de Culiacán, fue asesinado el 7 de noviembre en un ataque armado en Villa Unión. El expelotero, de 57 años, fue sorprendido por sujetos armados mientras se encontraba junto a un automóvil Nissan Versa blanco.
La agresión se registró alrededor de las 8:30 horas en el bulevar Niños Héroes, donde los atacantes dispararon en repetidas ocasiones contra Quiñones antes de huir del lugar. Este incidente ha suscitado una fuerte consternación en el ámbito del béisbol mexicano, así como entre sus allegados y la comunidad que lo reconocía por su trayectoria deportiva.
A lo largo de casi 20 años de carrera, Quiñones destacó en la Liga Mexicana de Béisbol, jugando como pitcher tanto abridor como relevista. Formó parte de varios equipos, incluyendo Rieleros de Aguascalientes y Sultanes de Monterrey, pero tuvo su periodo más destacado con los Leones de Yucatán entre 1995 y 2004. Además, logró una hazaña única en su carrera al conseguir un juego sin hit ni carrera con los Tomateros de Culiacán en noviembre de 2000.
Después de concluir su trayectoria como jugador, se mantuvo vinculado al deporte como coach de pitcheo. Su legado perdurará en su natal La Tuna, donde el campo de béisbol local honra a él y a otros destacados peloteros de la comunidad.
Las autoridades locales continúan con las investigaciones para dar con los responsables del ataque y esclarecer lo ocurrido.
Con información de poresto.com

