Isla Mujeres, Quintana Roo. - En 2010, el artista Jason deCaires Taylor completó "La Evolución Silenciosa", una monumental obra que incluye 400 figuras humanas modeladas a partir de personas locales. Las esculturas se sumergieron en el océano, creando un entorno idóneo para la vida marina, gracias a su material de cemento neutro que favorece el crecimiento de corales y otros organismos marinos.
Diecisiete años después, las esculturas han perdido casi todos sus rasgos originales, cubiertas por pólipos y algas, formando un arrecife artificial. Según información del equipo del artista, este complejo subacuático alberga más de 2,000 corales juveniles, además de ser un refugio para diversos peces, crustáceos y moluscos.
El museo marino cuenta actualmente con dos galerías principales. La Galería Manchones, situada frente a Isla Mujeres, tiene 473 esculturas a profundidades de entre ocho y diez metros, accesibles para buzos autónomos. Por su parte, la Galería Punta Nizuc se encuentra en la zona hotelera de Cancún, con 33 obras a profundidades entre dos y cuatro metros, que pueden ser exploradas mediante snorkel.
El proyecto ha demostrado que las intervenciones humanas pueden coexistir y estimular la regeneración de ecosistemas marinos. Los visitantes ahora pueden observar cómo la naturaleza ha reclamado esta obra, transformando el fondo del mar en un testimonio de la interconexión entre arte y biodiversidad.
Se espera que el museo continúe atrayendo a turistas y buceadores, promoviendo la conciencia ambiental y la importancia de conservar nuestros océanos.
Con información de diariouno.com.ar

