La acuacultura enfrenta serios desafíos, afectando la oferta de proteína y compitiendo con importaciones. Quintana Roo atraviesa una crisis en su acuacultura, enfrentando un declive alarmante. Jorge Ignacio Peláez, director general de Acuacultura en Caribe Sur , reporta que solo cuatro de las doce granjas operan a escala comercial. El mercado local demanda entre 15 y 20 toneladas semanales de tilapia, pero la producción no satisface esta necesidad. La dependencia de importaciones de filetes de tilapia y otros mariscos ha crecido, impactando la competitividad del sector. La falta de infraestructura y apoyo estatal limita las exportaciones, dejando a México rezagado frente a países como Brasil y Colombia. Sin un impulso político, la acuacultura en Quintana Roo corre el riesgo de convertirse en un sector marginal, desaprovechando su potencial en el Caribe.
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