Un cruento suceso ocurrió el 24 de abril de 1989 en Querétaro, donde Claudia Mijangos, en un acto desgarrador, acabó con la vida de sus tres hijos. Este crimen, que conmocionó a la sociedad, reveló una historia compleja de amor y desesperación.
Mijangos, quien había sido reina de belleza, se enamoró de un sacerdote. Los problemas de su vida amorosa, sumados a otros conflictos personales, llevaron a una tragedia inimaginable. Sus víctimas fueron dos niñas de 11 y 9 años, así como un niño de 6, que perdieron la vida en el hogar que solía ser un refugio.
Este acontecimiento generó un profundo impacto en el estado y en todo el país, convirtiéndose en un caso emblemático. Mijangos fue arrestada y pasó más de tres décadas en prisión, enfrentando el juicio por sus acciones. Durante su tiempo en el centro penitenciario, su historia fue objeto de análisis y reflexión sobre la maternidad y la salud mental.
Luego de cumplir su condena, Claudia Mijangos obtuvo su libertad, lo que ha suscitado opiniones polarizadas entre la sociedad. Algunas voces expresan empatía por su sufrimiento personal, mientras que otras cuestionan las secuelas de su crimen. Su historia sigue siendo un tema de debate y reflexión, abordando la complejidad del ser humano frente a la adversidad.
Con información de infobae.com

