La reciente acción contra empresas vinculadas al crimen organizado ha provocado silencio en la oposición y revuelo en sectores del PAN, relacionadas con Santiago Creel. El Departamento del Tesoro y la administración encabezada por Claudia Sheinbaum han intensificado sus medidas contra las empresas de casinos supuestamente conectadas con actividades ilícitas. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre en los círculos políticos opuestos, así como inquietud dentro del Partido Acción Nacional (PAN), especialmente por las relaciones previas del senador Santiago Creel con el sector de los juegos de azar. Desde el sexenio de Vicente Fox, Creel ha mantenido vínculos con estas compañías, siendo responsable de su autorización cuando era secretario de Gobernación, y actualmente se le señala como un operador clave en el partido. Recientemente, surgen rumores acerca de posibles conexiones entre Creel y los casinos sancionados por las autoridades financieras, lo que añade tensión a su ya conflictuado panorama político. En este contexto, diferentes actores políticos interpretan estas acciones como parte de una estrategia más amplia para consolidar el control sobre sectores económicos sensibles y fortalecer la postura del gobierno en materia de seguridad y combate a la delincuencia. La historia política del exfuncionario, desde su ambición presidencial proyectada para 2030 hasta su alianzas internas dentro del PAN, se ve afectada por estos acontecimientos, en un escenario donde las rivalidades y las lealtades se ponen en duda. La relación entre Creel y otros líderes del partido, como Ricardo Anaya, también resulta relevante, pues muestran líneas de apoyo y resistencia en medio de estos conflictos.
