Santo Domingo Tomaltepec, Oaxaca. - La panadería Santa Cruz lleva 44 años sirviendo a la comunidad con su tradición de elaborar pan de muertos. Desde el 25 de octubre, su personal trabaja jornadas extensas desde las cinco de la mañana hasta el 1 de noviembre, acumulando escasos descansos en su esfuerzo por satisfacer la creciente demanda de productos típicos en la región.
Elvia Martínez Hernández, propietaria de la panadería, proviene de una familia de panaderos y ha mantenido el legado familiar a lo largo de los años. “Aquí somos un pueblo de artesanos, de panaderos y ya nos conocemos unos a los otros”, señaló Martínez, quien junto a su esposo decidió abrir la panadería como un camino natural a su futuro juntos.
La elección de los panes a elaborar para la festividad se centra en los tradicionales de yema y resobado, caracterizados por sus ingredientes especiales como mantequilla y huevos en el primero, y su sencillez en el segundo. La experiencia en el proceso de producción incluye técnicas aprendidas de un artesano de San Pablo Villa de Mitla, lo que ha enriquecido la variedad de productos en su oferta.
El uso del horno de leña es otro factor que Martínez considera fundamental. “El sabor del pan es diferente al que se elabora en una estufa”, comentó la panadera. Pese a la tradición y el arte en su creación, la familia también enfrenta retos por el aumento en los precios de insumos que han repercutido en sus ventas.
A medida que la temporada de festividades avanza, la panadería continúa produciendo ininterrumpidamente, incluso gestionando pedidos para ocasiones especiales durante todo el año. Este esfuerzo resalta la importancia cultural del pan de muertos, que acompaña las ofrendas que las familias preparan para honrar a sus difuntos.
En Santo Domingo Tomaltepec, la elaboración de los tradicionales altares de muertos complementa la tradición panadera. La entrega de estos productos es un testimonio del esfuerzo familiar que ayuda a preservar una rica herencia cultural.
Con información de eluniversal.com.mx

