Juchitán, Oaxaca. - Miguel Sánchez Altamirano, exalcalde de Juchitán, se enfrenta a graves acusaciones por haber desviado hasta mil millones de pesos a través de un esquema de corrupción. La Auditoría Superior de la Federación detalla que el exfuncionario orquestó un entramado con empresas para repartirse contratos y permitir las actividades del grupo criminal Los Cromos, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación.
La relación de Sánchez Altamirano con Los Cromos no se limita a la obtención de beneficios económicos. La policía municipal, bajo su mando, actuó más como un cártel que una autoridad, llegando a realizar narcobloqueos tras la detención de su líder. Las implicaciones de esta situación evidencian la penetración del crimen organizado en la política local, lo que plantea serias preocupaciones sobre la gobernabilidad en la región.
Aunque la situación se desarrolla en medio de un escándalo, el futuro judicial del exalcalde aún está por definirse, y su caso seguirá siendo investigado por las autoridades competentes. Las implicaciones de la corrupción en el gobierno municipal subrayan la necesidad urgente de una respuesta efectiva por parte de las instituciones.
Con información de sonorapresente.com

