Ciudad de México, CDMX. - Isidro Mendoza Jiménez, originario de Oaxaca, denuncia un fraude migratorio que le costó $19,000 y culminó en su deportación de Estados Unidos. Mendoza, que vivió casi cuatro décadas en ese país, fue expulsado en abril, tras haber contratado los servicios de Alexandra Lozano Kennedy, una abogada acusada de estafar a miles de inmigrantes.
Mendoza contactó a Lozano a través de redes sociales, atraído por sus promesas de regularizar situaciones migratorias complicadas. "Ella me aseguró que, si se habían regularizado terroristas y criminales, yo también lo conseguiría", afirma. Sin embargo, nunca tuvo un trato directo con la abogada, gestionando su caso únicamente a través de su equipo.
Arrestado el 27 de marzo por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Mendoza afirma que encontró irregularidades en su expediente una vez en México. Una declaración falsa que lo atribuía como víctima de maltrato por parte de su hija fue una de las sorpresas que le aguardaban. "Jamás firmé eso", enfatiza.
Lozano, quien se ha visto obligada a cesar sus actividades y a entregar su licencia en Washington por presentación de documentos falsos, enfrenta múltiples demandas colectivas. Los expertos advierten que el fraude legal en el ámbito migratorio está en aumento, especialmente en un clima de vulnerabilidad impulsado por políticas migratorias restrictivas.
Los casos como el de Mendoza reflejan las dificultades que enfrentan muchos inmigrantes en busca de ayuda legal. Según profesionales consultados, la comunidad migrante se encuentra en un entorno de creciente riesgo ante estafadores que aprovechan su desesperación. A medida que avanza el proceso judicial contra Lozano, muchos afectados esperan justicia y resarcimiento por los daños sufridos.
Con información de observador.cr

