Oaxaca de Juárez, Oaxaca. - La crisis del sistema de salud público en México ha cobrado la vida de al menos ocho recién nacidos debido a la falta de medicinas e insumos. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha enfrentado críticas por la ineficiencia en el suministro, mientras las quejas de diversas organizaciones de trabajadores se multiplican, evidenciando un panorama grave en la atención médica.
Desde el inicio de octubre, se han registrado protestas en varias ciudades, originadas por la movilización de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que exigen un incremento salarial del 10%, en contraste con el 2.6% que se les otorgó, insuficiente frente a la inflación. Estas manifestaciones han reunido a sectores laborales de hospitales, ISSSTE, Pemex y otros, aumentando la presión sobre el gobierno.
Organizaciones como la coalición Cero Desabasto han documentado 12,974 casos de falta de medicamentos desde 2019 hasta julio de 2023. Esta situación ha motivado la acción de grupos como Justicia Contra el Cáncer, que recurren a los tribunales para exigir atención y abastecimiento de medicamentos para tratamientos imprescindibles, indicando la profundidad de la crisis en el sector salud.
Además, el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, ha asegurado que el abasto de fármacos está resuelto en un 97%, lo cual es cuestionado por críticos que destacan que la cantidad de claves de medicamentos ha disminuido drásticamente. A partir de la desaparición del Seguro Popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar, el número de claves ha caído de 663 a apenas 147. Esta reducción ha implicado un abasto promedio de solo 65%, limitando la capacidad de respuesta del sistema de salud.
Las autoridades han respondido a estas movilizaciones enfocándose en las demandas laborales de los trabajadores del IMSS, mientras ignoran el contexto más amplio de insatisfacción social que afecta a múltiples sectores.
Con información de adnsureste.info

