Elduain, Gipuzkoa. - El bosque de Urdelar a 859 metros de altitud se distingue por su estética impresionante y enigmática, especialmente en los grises días invernales cuando la niebla envuelve el paisaje. Este lugar cautivador no solo ofrece un recorrido visual singular con sus altos cipreses y torres de madera, sino que también invita a una profunda reflexión sobre la naturaleza que lo rodea.
El sendero que atraviesa la zona se extiende por 10.6 kilómetros y requiere aproximadamente tres horas para completarlo. Los visitantes se sorprenderán al caminar entre los altos troncos, decorados con centenares de ramas delgadas, que alcanzan alturas entre 50 y más de 70 metros. Este bosque es considerado un espacio natural poco común, que evoca una atmósfera casi mágica, donde cada árbol ocupa su propio espacio de forma ordenada, a pesar de la apariencia caótica que puede presentar.
El recorrido por Urdelar se convierte en una experiencia fascinante, ya que permite conectar con el legado histórico de la región. Alrededor del bosque se encuentran vestigios megalíticos y antiguos hornos de fundición, que datan de la Segunda Edad de Hierro y evidencian la presencia humana en el área desde hace milenios. Estas huellas del pasado se complementan con la historia más reciente de Elduain, que incluye el legado del cura guerrillero Manuel Santa Cruz, nacido en la localidad en 1842.
Este año se conmemoran 100 años del fallecimiento de Santa Cruz, cuya figura será recordada durante una serie de actividades organizadas en Elduain por Urdelar kultur elkartea y el ayuntamiento local. Los interesados en la historia y la naturaleza pueden visitar esta joya natural en cualquier momento, pero se recomienda estar bien preparados con un recorrido planificado, dado que el camino no siempre está señalizado.
Con información de diariovasco.com

