Kiev, Ucrania. - Por primera vez en el conflicto, las fuerzas armadas ucranias han atacado con drones las instalaciones gasistas de Yamalia-Nenetsia, en el noroeste de Siberia, a más de 3.000 kilómetros de su frontera. Este bombardeo se dirige a un complejo energético que representa una parte crucial de la economía rusa, siendo responsable de más del 40% de su producción petrolera.
El ataque se acompaña de alarmas en el distrito autónomo de Janty-Mansi, también en Siberia, donde se encuentran importantes reservas de petróleo. Según la información ucraniana, el objetivo específico fue la planta de gas licuado de Novi Urengói, que produce aproximadamente 19,5 millones de toneladas de gas anualmente. Ante esto, el alcalde Dmitri Artiújov afirmó en redes sociales que se logró repelir el ataque, sin especificar cuál fue el blanco exacto.
La administración local reportó que no hubo víctimas durante el ataque, aunque se advirtió a los ciudadanos sobre los riesgos asociados y se tomaron medidas enérgicas contra la difusión de imágenes del mismo. Por otra parte, el fabricante de drones Fire Point se atribuyó el éxito del ataque, confirmando impactos directos en la instalación y señalando que "la evaluación de daños está en curso".
Janty-Mansi es una región que alberga más de la mitad de las reservas de petróleo de Rusia, y este evento marca un hito en el alcance de los ataques ucranios. La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia limitó temporalmente los vuelos en la zona tras el incidente y las autoridades locales están tomando precauciones ante la posibilidad de más ofensivas de este tipo.
El ataque más lejano que había registrado Ucrania hasta ahora tuvo lugar el 7 de julio en la refinería de Omsk, a unos 2.500 kilómetros de distancia.
Con información de elpais.com

