Washington, D.C. - El gobierno del expresidente Donald Trump ha presentado una demanda contra la Universidad Estatal de Pensilvania, conocida como Penn State, por su política de otorgar matrícula a residentes del estado a ciertos inmigrantes indocumentados. El Departamento de Justicia comunicó que la demanda se formalizó el jueves, buscando impugnar este beneficio educativo.
La acción legal surge de la premisa de que la legislación federal prohíbe a los estados dar un trato preferencial a personas sin estatus migratorio legal, incluso si estas cumplen con los criterios estatales de residencia. Con aproximadamente 86 mil estudiantes, Penn State se convierte en el foco de una controversia que engloba la política educativa y la estrategia migratoria del gobierno.
Un representante de la universidad confirmó la recepción de la demanda y aseguró que están evaluando su contenido. No obstante, hasta el momento, la institución no ha proporcionado detalles sobre sus próximos pasos legales.
El litigio se centra en la tarifa reducida que ciertos alumnos pueden abonar, similar a la que pagan los estudiantes residentes. Este costo varía significativamente de las cuotas impuestas a aquellos procedentes de otros estados, y la posibilidad de reconocimiento de residencia puede afectar substancialmente la formación económica de los estudiantes.
La postura del gobierno federal sostiene que no se deben otorgar beneficios especiales a quienes se encuentran en el país sin autorización. "El Departamento de Justicia sigue firme en su misión de asegurar que ninguna política estatal ni universitaria favorezca a extranjeros ilegales sobre los ciudadanos estadounidenses”, declaró Stanley Woodward, funcionario del departamento.
Con más de 20 estados que anteriormente ofrecieron beneficios de matrícula similares, esta situación ha cambiado en gran medida debido a las demandas del gobierno de Trump. Las universidades han comenzado a ajustar sus políticas en respuesta a este tipo de impugnaciones legales.
La demanda contra Penn State se presenta en un momento crítico tras la reciente pérdida del Partido Republicano en elecciones intermedias, lo que ha generado especulaciones sobre potenciales cambios en las políticas educativas y migratorias. Actualmente, la universidad analiza su respuesta mientras el gobierno continúa su estrategia contra las políticas que favorecen a estudiantes indocumentados.
Con información de canal44.com

