La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la presión que enfrenta su administración no proviene de Donald Trump, sino de sectores de la ultraderecha en Estados Unidos. Estos grupos, según Sheinbaum, están conectados con la derecha mexicana, y buscan obstaculizar el avance de la Cuarta Transformación.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum resaltó que, pese a las tensiones, México está abierto a mantener una relación cordial con Estados Unidos, guiada por el respeto mutuo y la defensa de la soberanía. Defendió la importancia de sostener un diálogo directo que favorezca las coincidencias entre ambas naciones.
La mandataria expresó que, aunque existen diferencias entre los dos países, su enfoque se centra en las oportunidades de colaboración, reiterando su compromiso con el bienestar social y los programas destinados a los sectores más vulnerables de la población.
Sheinbaum subrayó que la ultraderecha, con su visión autoritaria, busca debilitar las iniciativas de su gobierno, respaldadas por los programas sociales de la Cuarta Transformación. Acorde a sus declaraciones, esta presión no debe interferir en la política interna de México.
La presidenta destacó que la cooperación con Estados Unidos seguirá siendo prioridad, pero bajo la premisa de no aceptar intervenciones ajenas. Reiteró que la relación bilateral debe ser construida a través del respeto a la soberanía, garantizando que cualquier acuerdo se realice sin influencia externa.
Con información de sandiegored.com

