Ciudad de México. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la redistribución de la riqueza y el bienestar social son prioritarios en su gestión, a pesar del crecimiento económico moderado que ha experimentado México en años recientes. Según Sheinbaum, los sexenios anteriores han evidenciado un crecimiento del PIB que oscila entre el 0.1% y 1%, lo cual no garantiza mejoras significativas en la calidad de vida de la población.
La mandataria cuestionó si el crecimiento del PIB es realmente el indicador más relevante de progreso. Según ella, dentro de la discusión sobre el crecimiento hay quienes sostienen que el impacto ambiental impide un desarrollo continuo. “Los que se dedican a la huella ambiental dicen que el crecimiento no puede continuar por los daños que causa”, precisó.
Sheinbaum subrayó que, aunque el PIB creció a un ritmo bajo durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, 13.5 millones de familias lograron salir de la pobreza. Destacó que la distribución de la riqueza se ha fomentado a través de incrementos salariales y programas de bienestar que han ayudado a mitigar las desigualdades.
“Es fundamental no solo hablar de crecimiento, sino de cómo se distribuye la riqueza. Si no se comparte, los beneficios se concentran en unas pocas manos”, agregó. En este sentido, defendió que el aumento del salario mínimo y las obras públicas son parte integral del enfoque que lleva su administración.
El diagnóstico sobre el crecimiento económico en México revela una tendencia moderada desde 2006, donde el promedio anual se ha mantenido por debajo del 2%. Los diferentes sexenios han visto fluctuaciones marcadas por crisis externas y políticas internas, generando incertidumbre sobre el futuro económico del país.
La presidenta concluyó enfatizando que el camino hacia el desarrollo debe involucrar tanto el crecimiento económico como la mejora en las condiciones de vida de los ciudadanos.
Con información de zetatijuana.com

