Ciudad de México, CDMX. - El senador Enrique Inzunza, acusado de vínculos con el crimen organizado, se aferra a su cargo mientras se aproxima la fecha de elecciones en Estados Unidos. A tan solo dos meses de los comicios, Inzunza ha solicitado licencia de dos días, pero ha decidido permanecer en su puesto y continuar apoyando a la bancada de Morena.
Sus detractores, especialmente desde el Partido Revolucionario Institucional, no cesan en sus ataques. La senadora priista Paloma Sánchez aprovecha cada oportunidad para criticarlo públicamente, llamándolo "narco" sin que hasta el momento haya pruebas que respalden estas acusaciones. Pese a la presión, Inzunza sigue siendo parte fundamental para que Morena alcance la mayoría calificada en el Senado.
La situación de Inzunza rememora acciones anteriores en la política mexicana, donde varios legisladores han cambiado de partido buscando protección o aspiraciones a otros cargos. Miguel Ángel Yunes Márquez, quien cambió de partido a Morena, fue crucial para la aprobación de reformas judiciales, un caso que sus opositores critican pero que no afecta al implicado.
El tiempo podría jugar a favor de Inzunza. Las elecciones en EE.UU. están programadas para el 3 de noviembre y el resultado podría influir en la decisión de presentar pruebas en su contra. Si los demócratas logran el control de la Cámara de Representantes, las acusaciones podrían perder fuerza y permitir que los implicados continúen su vida política con mayor tranquilidad.
Mientras tanto, Inzunza se mantiene firme, asegurando que su lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación se mantiene intacta. Su futuro, sin embargo, dependerá de cómo evolucionen las acusaciones y del contexto político en el vecino país del norte.
Con información de quadratin.com.mx

