A comienzos de la década de 1990, Chile experimentó un aumento significativo en la llegada de deportistas internacionales. Este fenómeno coincidió con la Copa América de 1991 y la victoria de Colo-Colo en la Copa Libertadores, que atrajo a talentos como Sergio Fabián Vázquez. El defensor se unió a Universidad Católica en 1993, año en que el club buscaba alcanzar el éxito continental.
Vázquez, que fue contactado directamente por el presidente del club, Alfonso Sweet, se mostró entusiasmado ante la posibilidad de competir en la Copa Libertadores. Durante una conversación, el dirigente le manifestó la intención de formar un equipo competitivo, mencionando a otros jugadores destacados que se incorporarían y lo que lo llevó a aceptar la oferta.
La confianza en el proyecto compartido, junto con su experiencia previa en la Copa América, fue clave para su decisión. La calidez con la que fue recibido en Chile y la calidad de las instalaciones del club también influyeron en su motivación. Vázquez entendió que formaría parte de un equipo con aspiraciones serias en el torneo continental.
El desempeño de Católica en la Copa Libertadores de 1993 fue notable, enfrentando a rivales de gran calibre en Sudamérica. Vázquez destaca la calidad del plantel y su convicción de que, de no haber sido por el Sao Paulo, podrían haber conquistado el título. Recuerda con cariño un partido clave contra Barcelona de Ecuador, donde el equipo mostró su mejor nivel.
Actualmente, el exfutbolista sigue el desempeño del club y tiene esperanzas en su participación en el presente torneo de Libertadores. Vázquez desea ver a Universidad Católica llegar lejos y considera que una victoria internacional podría revitalizar el fútbol chileno después de varios desiertos en competiciones mundiales.
Con información de encancha.cl

