El pleno del Senado mexicano aprobó aplazar las elecciones del Poder Judicial hasta el día 4 de junio de 2028, con un resultado de 87 votos a favor y 40 en contra. Esta decisión tiene como objetivo evitar que estos comicios coincidan con las elecciones federales y facilitar la reelección de magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Durante una sesión que se prolongó más de seis horas, se vivieron momentos de tensión. Legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) llegaron al recinto portando camisetas con la leyenda #Yo con Maru, en defensa de la gobernadora de Chihuahua. Por su parte, senadores del partido Morena y otros grupos políticos lanzaron acusaciones sobre los vínculos del gobierno panista con el crimen organizado.
La discusión se centró en el temor de que la nueva reforma judicial busque beneficiarse a ciertos actores políticos, lo cual fue rechazado por varios legisladores. La presidenta de la Comisión de Igualdad, Martha Lucía Mícher, y otros críticos plantearon que estas modificaciones representan un intento de consolidar un modelo autoritario, similar al de países como Venezuela y Nicaragua.
El dictamen ahora requiere la aprobación de al menos 17 congresos estatales, avanzando así hacia su posible implementación. Los debates continúan en el ámbito político, ya que el tema de la justicia en México sigue siendo un punto crítico para la gobernanza y la confianza pública en las instituciones.
Con información de milenio.com

