Moscú, Rusia. - Rusia ha incautado Nestlé Russia bajo un decreto firmado por el presidente Vladimir Putin, lo que afecta directamente a 7,000 empleados que operan en seis fábricas en el país. A pesar de la medida, marcas como Nescafé y KitKat no desaparecerán automáticamente del mercado ruso.
El decreto coloca a Nestlé Russia bajo una administración externa temporal, lo que significa que una entidad rusa asumirá el control de las operaciones locales. Esta acción se produce en un contexto en el que Nestlé había estado operando en el país durante décadas, aunque se vio forzada a reducir su presencia tras la invasión a Ucrania en 2022. Antes de este conflicto, Rusia representaba aproximadamente el 2% de sus ventas globales, y actualmente esa cifra ha disminuido a poco más del 1%.
A pesar de la incautación, Nestlé ha señalado que continúa produciendo productos básicos en el país, aunque ha transformado su oferta comercial. La incertidumbre sobre el futuro de sus marcas radica en cómo se gestionará la filial en medio de un entorno volátil.
"Estamos evaluando todas nuestras opciones para garantizar la continuidad de nuestras operaciones", indicó un portavoz de la compañía, subrayando que el futuro de productos y empleos dependerá de las decisiones que tomen las autoridades rusas y la propia Nestlé.
La cuestión que permanece en el aire es el siguiente paso de Rusia, que ha utilizado administraciones temporales en ocasiones previas, lo que a menudo resulta en la venta de activos extranjeros a compradores locales. No se ha establecido un calendario claro para la resolución de este proceso y las perspectivas son inciertas.
Con información de expansion.mx

