Río Grande, Tierra del Fuego. - En un esfuerzo por mantener viva la lucha feminista, cientos de personas marcharon en Río Grande bajo la lluvia, conmemorando 11 años del movimiento Ni Una Menos. La movilización busca visibilizar el alarmante número de femicidios y resaltar la necesidad de acciones más efectivas por parte del Estado.
La concentración, organizada por la Colectiva Feminista, tuvo lugar en la histórica Torre de Agua, donde se mostraron pancartas y se entonaron consignas contra la violencia de género. Durante el evento, los participantes colocaron carteles con los nombres de las víctimas de femicidios, buscando mantener viva la memoria de quienes han perdido la vida a causa de la violencia machista.
María Martinengo, integrante de la colectiva, recordó el origen del movimiento en 2015, tras el femicidio de una adolescente, afirmando que, a pesar de los años, la situación se mantiene crítica. Este año, vinculó la marcha con el reciente caso de Agostina Vega, un femicidio que ha conmocionado a la sociedad.
Las estadísticas sobre violencia de género revelan que cada 31 horas una mujer es asesinada, argumentando que en muchos de estos casos, el agresor pertenece al entorno cercano de la víctima. Martinengo destacó que a menudo las denuncias no reciben la atención que deberían por parte de las autoridades, dejando a muchas mujeres en situaciones vulnerables.
Además de la lucha contra la violencia de género, la marcha finalizó en la sede de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, donde también se exigió un mayor financiamiento educativo. La acción busca unir diversas luchas sociales, haciendo un llamado al Gobierno sobre la importancia de seguir fortaleciendo tanto la educación como las políticas de género.
Con información de radiouniversidad.com.ar

