Las inversiones en el sector tecnológico de México enfrentan importantes desafíos relacionados con la disponibilidad de energía y agua. Expertos señalan que la creciente llegada de industrias que demandan grandes cantidades de energía, como centros de datos y manufactura avanzada, requiere un enfoque estratégico en la generación de electricidad, priorizando las fuentes renovables.
René Robles, director de análisis de crédito en Moody’s Local México, enfatiza que la formación de talento calificado en robótica e inteligencia artificial es crucial para acompañar el crecimiento de estas industrias. Mencionó que la limitación en la generación eléctrica se ha convertido en un obstáculo, especialmente para los nuevos centros de datos instalándose en el Bajío.
Además, la crisis hídrica en algunas regiones, particularmente en el norte del país, complica aún más la situación. Robles indicó que la sequía y la baja disponibilidad de agua pueden frenar el desarrollo de nuevas inversiones y afectar las plantas que buscan beneficiarse del nearshoring.
En este contexto, la certidumbre en el marco regulatorio se vuelve fundamental. Los empresarios están atentos a la revisión del T-MEC y el clima político en México. Un entorno legal estable es esencial para atraer capital extranjero, ya que modificaciones que generen incertidumbre pueden repercutir en las decisiones de inversión.
El académico Gerardo Herrera, de la Universidad Iberoamericana, considera que se requiere una política industrial efectiva que fortalezca la producción nacional y reduzca la dependencia de insumos importados. Aunque México ha realizado anuncios de inversión, la realización efectiva de proyectos ha sido limitada debido a un entorno que genera desconfianza.
Con información de vanguardia.com.mx

