Ciudad de México, CDMX. - Los restaurantes de la capital enfrentan un dilema ante la inflación que ha alcanzado el 6.16% en el sector, mientras experimentan un descenso del 4% en el tráfico de comensales. Luis Bustos, propietario de un restaurante en La Condesa, explica que aunque los costos de insumos han aumentado entre 10% y 15%, no puede trasladar estos ajustes a los precios por miedo a perder clientes.
La presión económica en el sector restaurantero se agrava ante el encarecimiento de alimentos, salarios y rentas. La inflación en este ámbito avanza más rápidamente que el Índice Nacional de Precios al Consumidor, donde la cifra general está en 3.62%. Ignacio Alarcón Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, menciona que los insumos han incrementado hasta un 40% en el primer semestre del año. Sin embargo, el aumento de precios no se ha reflejado en un aumento significativo de comensales, lo que preocupa a los restauranteros.
Las visitas a restaurantes apenas han comenzado a recuperarse desde la pandemia. Aunque se prevé que el Mundial de Fútbol de 2026 impulse el consumo, se estima que el crecimiento de ingresos en el sector depende más de los precios que del incremento en la afluencia de clientes. Según un estudio de Soft Restaurant, el porcentaje de visitantes aún no refleja un repunte contundente.
En este contexto, los economistas advierten que la inflación general podría acercarse al 4% al final del año. Los alimentos, especialmente los agrícolas, continúan sujetos a la volatilidad, lo que podría presionar aún más los precios en el sector. La creciente preocupación por los costos y las normativas de salud pública se añaden al reto que enfrentan los restauranteros. Con nuevos ajustes del salario mínimo previstos para 2027, las perspectivas de la industria son inciertas.
Con información de elpais.com

