Saltillo, Coahuila. - Manuel Acuña Narro, destacado poeta, nació el 27 de agosto de 1849 en esta ciudad. Desde joven, destacó en el ámbito académico y literario, siendo miembro activo de la Sociedad Literaria Nezahualcóyotl y colaborador en importantes publicaciones de su tiempo.
Estudió en el Colegio Joséfino y luego se trasladó a la Ciudad de México para continuar su educación en el Colegio de San Ildefonso y posteriormente en la Escuela Nacional de Medicina. Durante su estancia, su implicación en el movimiento literario se hizo evidente, contribuyendo con sus escritos a medios como El Renacimiento y El Libre Pensador.
Su producción literaria incluye obras como “El pasado”, que aborda la hipocresía social hacia la mujer, así como poemas reconocidos como “Nocturno a Rosario” y “Hojas secas”, donde refleja temas románticos y una profunda melancolía. Aún siendo un materialista dogmático, logró conectar con el aspecto más elevado de la espiritualidad humana, como lo señala Salvador González Lobo.
Trágicamente, su vida terminó el 6 de diciembre de 1873, cuando se suicidó en su habitación de la Escuela de Medicina. Su muerte provocó una conmoción en la sociedad, evidenciada por la gran multitud que asistió a su sepelio, lo que denota la huella que dejó en su paso por el mundo literario.
Su obra y su filosofía continúan siendo un legado para la literatura y la educación en México, recordándolo no solo como un poeta, sino como un humanista que luchó por la educación del pueblo.
Con información de zocalo.com.mx

