La Cámara de Diputados aprobó una reforma que considera la injerencia extranjera como motivo para anular elecciones. Con 307 votos a favor y 128 en contra, la modificación al artículo 41 constitucional fue respaldada por Morena y sus aliados, mientras que la Oposición se mostró en desacuerdo.
Este nuevo enfoque surge tras la aceptación de una reserva que ajustó la redacción original. Mientras la exministra Olga Sánchez Cordero alertó sobre el peligro de la ambigüedad en la norma, el texto ahora especifica que la nulidad electoral se aplicaría en caso de "actos de intervención o injerencia extranjera" demostrados.
Ricardo Mejía, del Partido del Trabajo, defendió que los cambios aportan firmeza al eliminar la posibilidad de nulidades innecesarias. Resaltó la importancia de que la intervención extranjera se establezca de manera objetiva y material, limitando así la aplicación de la reforma a casos claramente probados.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena, señaló que la reforma busca proteger al país de posibles intervenciones extranjeras en tiempos de creciente inestabilidad global. Afirmó que las modificaciones ofrecen un marco de sanciones para proteger la soberanía electoral, a diferencia del artículo 40 que ya prohíbe dicha injerencia sin establecer consecuencias.
Desde la Oposición, algunos legisladores expresaron preocupación por el riesgo de interpretación discrecional de la norma. Héctor Saúl Téllez, del PAN, consideró que a pesar de las modificaciones, la reforma sigue careciendo de claridad y podría abrir la puerta a abusos, mientras que Rubén Moreira alertó sobre las implicaciones de la nueva redacción en un contexto de creciente incertidumbre política.
Con información de planoinformativo.com

