La reforma electoral que modifica el calendario judicial en México fue aprobada este lunes, retrasando las elecciones de 2027 a 2028. Este cambio también incorpora la injerencia extranjera como causal para nulificar comicios, generando divisiones entre los partidos políticos y el legislativo.
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión confirmó la constitucionalidad de ambas reformas, alcanzando las 25 aprobaciones de los congresos estatales. La propuesta fue impulsada principalmente por el bloque oficialista, superando el umbral requerido para su validación legal.
En el contexto de la votación, la modificación que tipifica la injerencia externa como motivo para anular elecciones recibió el respaldo de 24 legislaturas estatales. Algunos estados, como Durango y Sonora, manifestaron desacuerdos, aunque la mayoría de los congresos apoyó la iniciativa.
Rubén Moreira, coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, expresó su rechazo a las modificaciones, argumentando que se estaba inventando la figura de injerencia extranjera. Desde el partido Morena, se defendió la reforma, alegando que la oposición se ha alejado de las demandas populares.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha resaltado la necesidad de blindar el proceso electoral frente a influencias externas, mencionando las tensiones surgidas de sectores de ultraderecha en Estados Unidos. Este marco legislativo redefine los tiempos electorales y busca fortalecer la soberanía nacional en el contexto electoral.
Con información de telesurtv.net

