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Los primeros autobuses eléctricos de México transforman la industria.

Taruk, primer autobús eléctrico hecho en México, marca un hito en la movilidad sustentable y la industria nacional.

Por Redacción1 min de lectura
Taruk marca un hito en la electromovilidad, impulsando la tecnología nacional.
Taruk marca un hito en la electromovilidad, impulsando la tecnología nacional.
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La llegada de Taruk, los primeros autobuses eléctricos manufacturados en México, representa un avance significativo hacia una movilidad sostenible. Estos vehículos, diseñados y producidos en el país, abren nuevas posibilidades para el transporte público y transforman la industria automotriz a nivel nacional.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que las primeras unidades de Taruk iniciaron su recorrido hacia Chetumal, Quintana Roo, un evento que marca un momento histórico en la apuesta por tecnología verde en México. Este proyecto es fruto de la colaboración entre MegaFlux, DINA, el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías y la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

El autobús, que significa "correcaminos" en lengua yaqui, representa una importante evolución industrial y un paso hacia la soberanía tecnológica. Ebrard destacó que Taruk es el único vehículo eléctrico con motor fabricado en el país, lo que es un testimonio de la capacidad de innovación nacional. Este vehículo no es un prototipo y comenzará a operar en las rutas de transporte público, mostrando eficiencia superior en comparación con otras opciones disponibles.

Taruk ha sido desarrollado para operar en diversas condiciones, con características como capacidad para 60 pasajeros, autonomía de hasta 350 kilómetros, tiempo de carga de entre dos a cuatro horas y operación con cero emisiones contaminantes. El tren motriz se produce en Iztapalapa, mientras que el ensamblaje final se realiza en Ciudad Sahagún, Hidalgo, fortaleciendo la producción local de tecnología.

La introducción de Taruk promete cambios positivos para la industria automotriz y del transporte en México. Esto incluye una mayor autonomía tecnológica, menores costos operativos respecto a autobuses diésel y un impulso a sectores industriales relacionados. Además, abre oportunidades para la exportación de tecnología a mercados con alta demanda de soluciones sostenibles, como California.

Con información de liderempresarial.com

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