Ciudad de México, CDMX. - En la Ciudad de México se ha formado Migrantes FC, un equipo de futbol infantil compuesto principalmente por 500 niños de familias en situación de movilidad. El entrenamiento se lleva a cabo en el Pilares Richard Wagner, en la colonia Vallejo, un espacio donde los pequeños encuentran no solo un lugar para practicar deportes, sino también una comunidad en medio de su difícil situación.
Con edades que oscilan entre los 6 y 13 años, estos niños provienen de diversas nacionalidades y han convertido el campo de futbol en un refugio temporal, dejando de lado por un momento su condición de migrantes. El entrenador Jorge Rivero guía a los jóvenes futbolistas, enfatizando la importancia de la dirección en el juego, más que la potencia de sus disparos.
“Sé que no todos vienen de la misma historia, pero en la cancha nadie es diferente. Aquí somos compañeros”, expresa Rivero, quien también actúa como consejero y figura de confianza para los niños que entrenan con él.
La migración en la Ciudad de México ha cambiado en los últimos años. La capital, que históricamente fue un lugar de paso, se ha transformado en destino para muchas familias. Las políticas migratorias más estrictas de Estados Unidos han llevado a muchos a reconsiderar sus planes y buscar estabilidad en la metrópoli mexicana. Las cifras demuestran esta tendencia: las Tarjetas de Residencia Temporal emitidas por el Instituto Nacional de Migración (INM) han pasado de 12,782 en 2019 a cerca de 20,000 en 2024.
El panorama urbano ha cambiado, y los campamentos migrantes han proliferado en distintos puntos de la ciudad, albergando a personas principalmente de Venezuela, El Salvador, Honduras, y Haití. Las condiciones de vida en estos espacios son precarias, pero para cientos de niños como Matías, el futbol ofrece una esperanza y la posibilidad de soñar con un futuro mejor.
La población en residencias temporales ha fluctuado entre 400 y 1,200 personas en distintos campamentos, evidenciando el crecimiento de las comunidades migrantes en la capital.
Con información de chilango.com

