Miles de migrantes deportados de Estados Unidos a México están sometidos a condiciones de abandono y violencia, según un informe reciente de Human Rights Watch. Desde 2021, más de 12,000 extranjeros han sido expulsados hacia el país, muchos enviados a regiones del sur donde la actividad del crimen organizado es alarmante.
El reporte destaca que los deportados quedan en un estado de limbo, careciendo de documentos y acceso a servicios básicos. Sin empleo ni redes sociales, muchos enfrentan extorsiones, amenazas y secuestros a manos de grupos criminales que operan sin control en estados como Chiapas y Tabasco.
Human Rights Watch también resalta que muchos de estos migrantes vivieron gran parte de sus vidas en Estados Unidos y fueron separados de sus familias tras procesos migratorios o condenas por delitos menores. Al ser regresados a México, se encuentran sin apoyo y vulnerables a la violencia.
La organización cuestionó la transparencia de los acuerdos entre los gobiernos de México y Estados Unidos, que facilitan estas deportaciones sin ofrecer soluciones adecuadas. Esta situación deja a los migrantes desprotegidos, lo que aumenta el riesgo de que sean reclutados por cárteles o forzados a participar en actividades ilegales.
El informe concluyó con un llamado a ambas naciones para implementar medidas urgentes que garanticen la protección de los deportados, incluyendo acceso a refugio y mecanismos legales que prevengan la violencia y la explotación.
Con información de laopinion.com

