Miami, Florida. - En los últimos cuatro años, Miami ha registrado un notable crecimiento económico del 23% en su producto interno bruto (PIB), superando el 13% del total nacional de Estados Unidos. Este ascenso ha atraído a magnates de la tecnología y las finanzas, quienes han visto en la ciudad un lugar atractivo para invertir, reflejado en operaciones inmobiliarias que alcanzan hasta los 50 millones de dólares.
El rascacielos 830 Brickell se ha convertido en un símbolo de este boom económico, al albergar importantes instituciones como Citadel, un fondo de cobertura, y una firma de inversión de Peter Thiel. La migración de grandes fortunas, incluyendo nombres destacados como Ken Griffin y Jeff Bezos, ha dado un nuevo impulso a la economía local. Además, la influencia política ha crecido con la presencia de figuras como Donald Trump, que ha elegido Palm Beach como su residencia.
En comparación con hace 15 años, cuando la economía de Miami equivalía a un cuarto de la de Manhattan, ahora representa la mitad y continúa aumentando. En 2025, el número de viviendas vendidas por más de 50 millones de dólares alcanzará las 17, casi la mitad del total de transacciones en el país. Este fenómeno se ve impulsado por capitales extranjeros, inversores latinoamericanos y la migración interna de estadounidenses que huyen de altos impuestos en otros estados.
El sector inmobiliario, vital en este crecimiento, representará el 18% de la economía local en 2025. La construcción ha crecido un 12% desde la pandemia, y se estima que en el próximo año personas con ingresos combinados de aproximadamente 40.000 millones de dólares se habrán trasladado a la zona, atraídas por la ausencia de impuesto estatal sobre la renta en Florida.
A pesar de los retos que enfrenta Miami, como los riesgos climáticos y la asequibilidad de la vivienda, la combinación de poder financiero y político ha permitido que la ciudad se posicione como un nuevo centro económico de Estados Unidos.
Con información de laparadoja.com.mx

