Ciudad de México, CDMX. - La participación de México en las cadenas globales de valor (CGV) alcanzó el 56% en 2022, evidenciando un crecimiento significativo desde el 35% en 1990. Este avance refleja cómo el país se ha integrado a las redes de producción internacional, lo que ha potenciado sus exportaciones en el sector manufacturero.
Las empresas multinacionales dividen sus procesos de producción para beneficiarse de costos laborales y productivos más bajos, así como de la especialización y disponibilidad de insumos en diferentes regiones. México, como parte de esta dinámica, importa insumos y componentes que se transforman en productos terminados que luego se exportan. Según datos de EORA-UNCTAD, el país se sitúa como un actor clave dentro de las CGV.
Sin embargo, la integración de México en estas cadenas presenta dos tipos de participaciones, clasificadas por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). La participación "backward", que indica el valor agregado extranjero en las exportaciones mexicanas, se ha incrementado notablemente, pasando del 24% en 1990 al 44% en 2022. Por su parte, el indicador "forward", que mide el valor agregado mexicano utilizado en productos de otros países, se ha estancado cerca del 11%, mostrando una leve disminución en los últimos 30 años.
"La productividad de México en las cadenas globales de valor se basa en gran medida en la incorporación de valor extranjero, mientras que el progreso en la generación de valor interno ha sido limitado", declaró un analista del sector. Esta situación plantea un nuevo reto para la economía mexicana: aumentar la producción de insumos locales y tecnología para lograr una mayor autonomía en las exportaciones.
El camino hacia una mayor participación en las CGV implica no solo incrementar los volúmenes exportados, sino también asegurar que una parte más significativa del valor generado provenga del propio país.
Con información de zocalo.com.mx

