Ciudad de México. - La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el ataque ocurrido en Los Pinos, donde un grupo de extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) decapitó la estatua del expresidente Felipe Calderón durante una protesta. Este acto sucedió mientras Calderón participaba en el foro "América libre, unidos por la democracia".
La mandataria hizo afirmaciones contundentes durante su conferencia matutina, señalando que no está de acuerdo con "ningún acto que represente violencia". “Esta entrada que hicieron, este golpeteo, hasta provocación se me hace”, expresó. La estatua de Calderón había estado sin resguardo desde que un árbol le cayó encima hace más de un año.
El vandalismo se hizo evidente cuando un manifestante utilizó la misma placa de la estatua para golpearla hasta desprender su cabeza. Las autoridades culturales del recinto indicaron que el grupo ingresó sin autorización al complejo. Sin embargo, Sheinbaum comprendió el descontento de los ex trabajadores, pero reiteró que la violencia no es justificable en ningún contexto.
La protesta se intensificó por la mañana, coincidiendo con la presencia de Calderón en el foro, donde criticó a los gobiernos actuales y alertó sobre lo que considera el regreso de una "nueva versión de la dictadura perfecta". Los integrantes del Frente Amplio de Unidad (FAU) manifestaban su oposición al exmandatario y sus aliados, dirigiéndose posteriormente a Los Pinos para realizar su protesta.
En octubre de 2009, el presidente Calderón decretó la desaparición de LyFC, dejando a más de 44,000 trabajadores sin empleo. Desde entonces, muchos de ellos han expresado su enojo por la forma en que se llevó a cabo esta decisión.
Las autoridades han reconocido el incidente, pero no ha habido información sobre posibles consecuencias legales para los participantes de la protesta.
Con información de elpais.com

