Alrededor de 8 mil maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) marcharon por las calles de la capital para exigir la abrogación de la reforma educativa y la Ley del ISSSTE de 2007. Durante su intento de acceder al Zócalo, enfrentaron un fuerte despliegue policial que intentó replegarlos.
A pesar de que la protesta comenzó de manera pacífica, se tornó violenta en el momento en que la policía capitalina, con grúas y camiones antimotines, bloqueó su avance. Los docentes, que llevaban consignas como “¡Claudia decía que todo cambiaría!”, mostraron su descontento al sentirse reprimidos por el orden público.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que se había informado a los manifestantes sobre la restricción de acceso al Zócalo por la instalación de un evento, lo que llevó a tensiones entre ambos grupos. Los maestros expresaron su inconformidad con gritos y resistencia ante la oposición física de las fuerzas de seguridad.
La protesta se intensificó con acciones que incluyeron el lanzamiento de objetos y empujones. Aun así, los manifestantes mantuvieron firme su intención de establecer un plantón en la avenida 5 de Mayo, exigiendo soluciones efectivas y una respuesta clara de las autoridades.
Al finalizar el confronto, algunos líderes de la CNTE decidieron dialogar con la policía y evaluar las próximas acciones. La titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, llamó también al diálogo, enfatizando el respeto a la libre manifestación de los ciudadanos.
Con información de eluniversal.com.mx

