Río de Janeiro, Brasil. - En la emblemática playa de Copacabana, Luiz Inácio Lula da Silva cerró su campaña para las próximas elecciones presidenciales ante una gran multitud, subido a una camioneta mientras disfrutaba del ritmo de la música. Con casi 81 años de edad y una voz ronca por el intenso esfuerzo de los días previos, Lula enfatizó: "El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense".
Nicolás da Silva, un joven empleado hotelero de 25 años, expresó la dificultad del trabajo de campaña. "Estamos luchando, dando vuelta a los votos, luchando contra el fascismo, a favor de la democracia", comentó, destacando el reto de igualar la ventaja del candidato de la oposición. Lula tiene planeado continuar su cierre de campaña en Avenida Paulista, en São Paulo.
En Belo Horizonte, los seguidores de Flávio Bolsonaro, de 45 años, se reunieron en la conocida Praça da Liberdade. "El partido hoy en el poder quiere dejar a la gente dependiente del Estado. Nosotros valoramos la libertad", afirmó Ebert Dorigo, un empresario que respalda la candidatura bolsonarista. Este cierre se alinea con el enfoque del candidato en mejorar la economía a través del trabajo, en contraposición a los programas sociales propuestos por Lula. Bolsonaro programó una visita más tarde a un barrio acomodado de Río, un lugar simbólico para su campaña tras el atentado de 2018.
Ambos candidatos se enfrentaron en un último debate el viernes pasado, donde Lula cuestionó la inexperiencia de Bolsonaro, afirmando: "Este muchacho no conoce Brasil". En el contexto actual, esta polarización política en el país se intensifica, a medida que se acercan las elecciones y los votantes buscan alternativas en medio de un ambiente de gran tensión social y económica.
Con información de expansion.mx

