Cafayate, Salta. - En 2004, Robert Prevost, conocido hoy como el Papa León XIV, realizó una visita a Argentina que marcó su vida. Durante su estadía, exploró la gastronomía local, disfrutando de las empanadas salteñas y el vino Torrontés, y compartió ocho días con el padre Pablo Hernando, misionero en Cafayate.
Esta visita se produjo cuando Prevost ocupaba el cargo de prior general de la Orden de San Agustín, el cual ejerció durante doce años. Durante su trayectoria, recorrió más de 40 países para visitar comunidades agustinianas. En Argentina, su primer destino fue Buenos Aires, donde se reunió con religiosos locales y concelebró una misa con el entonces cardenal Jorge Bergoglio, quien años después sería Papa Francisco.
El encuentro entre Prevost y Hernando se llevó a cabo en septiembre de 2004. Hernando recuerda cómo llevó al futuro Papa en su Ford Falcon a través de los Valles Calchaquíes, donde Prevost mostró gran interés por la cultura local, especialmente la historia de los pueblos indígenas argentinos. Este interés se reflejaba en su ansía por documentar sus observaciones en una computadora que resultaba poco común en aquella época.
Prevost mostró un gran aprecio por la cercanía y fraternidad de los habitantes, además de disfrutar de actividades recreativas como el tenis, deporte que practicó en una cancha familiar en Cafayate. Las empanadas y el vino local se convirtieron en platos predilectos durante su visita, destacando la calidad de la producción vitivinícola de la región, que más tarde ganaría reconocimiento internacional.
El legado de esta visita se recuerda no solo en la memoria de Hernando, sino en la comunidad que lo recibió. A medida que el mundo espera su liderazgo, el vínculo con Salta perdura en la historia de su vida.
Con información de clarin.com

