La declaración del acusado contradice pruebas que lo sitúan en el lugar del crimen.
Durante el juicio por la muerte de Sergio Delgado, el acusado rechazó ser responsable del ataque. A pesar de su declaración, los testimonios de los agentes de policía y las pruebas recolectadas apuntan a su presencia en el lugar del suceso. Este caso ha generado gran atención, ya que plantea interrogantes sobre la validez de las pruebas y la credibilidad del imputado.
La situación se complica ante la evidencia acumulada, lo que podría influir en el desarrollo del juicio. El tribunal enfrenta el reto de discernir entre las afirmaciones del acusado y los elementos probatorios que sugieren su culpabilidad.


