Mandarinas y limones superan a la uva en Coquimbo por crisis hídrica

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Por Franco Riveros / Foto: Especial

La Serena, Coquimbo. – La superficie agrícola de la Región de Coquimbo ha cambiado significativamente, con un incremento notable en el cultivo de mandarinas y limones, a expensas de la uva de mesa y el palto. Esta transformación se debe, principalmente, a la crisis hídrica que afecta a la región.

Giovanni Lobos, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) Intihuasi, indicó que desde 2020 se ha observado una reducción considerable en las áreas dedicadas a uva de mesa y palto. La caída en la rentabilidad económica de estos cultivos ha llevado a muchos agricultores a optar por alternativas más resilientes al clima.

Los cítricos, especialmente la mandarina, han ganado predominancia en el campo agrícola local. “El mandarino ha desplazado a la uva de mesa, que alguna vez fue la estrella de la región”, afirmaron desde el INIA. Los limones, por su parte, se desarrollan mejor en la parte baja del valle, donde las condiciones son más favorables.

El Valle del Limarí se mantiene como el centro productivo de la región, pero enfrenta serias dificultades por la falta de agua. Actualmente, la capacidad de almacenamiento de agua en la región es alarmantemente baja, alcanzando solo el 11%, con el embalse La Paloma en un crítico 4.7%. Esta situación plantea un grave riesgo para la sostenibilidad de los cultivos.

Lobos subrayó que el futuro de la fruticultura en el Limarí depende de las precipitaciones del próximo invierno. A pesar de los desafíos, el valle continúa siendo un pilar en la producción agrícola, adaptándose rápidamente a las nuevas condiciones climáticas y económicas que enfrenta la región.

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